Alan Dantés, modelo ’86. Ser Maestro en Derecho por la UNAM le ha permitido existir apenas entre el acartonamiento de las leyes y los discursos sin espíritu. Fuera de horarios laborales, vive para ser Maestro de karate, aunque en el proceso de elevar el ki de sus alumnos, sus minions de todas edades le sacan canas plateadas.
La escritura le llegó como un regalo y un salvavidas. Escribe cuentos para aquellos a los que no les alcanza la aburrida realidad, sueña con desnudarse para hacer poesía y está afilando el pensamiento para entrarle al ensayo. De vez en cuando, le gusta fotografiar edificios, personas e instantes.
Actualmente está leyendo a Rosario Castellanos, Idea Vilariño y a Octavio Paz.
I La fractura no solo está en el rostro, la cara y el pecho también están desgajados. Repudio al espejo porque me sonríe, dice que todo estará bien, que así tiene que ser ¿Valdrá la…
Eduardo, mi nombre, nunca me ha gustado Lalonganiza, Lalocota, Lalolita Ayala… horrorosas combinaciones interminables hasta que nombré a mi hija Amelia, como mi abuela, y Eduardo me dejó de pesar. Él cargó a mi mamá…
To one a century hence, or any number of centuries hence,To you, yet unborn, these seeking you.W.W. La letra conjugada en el alma la recorro, la pronuncio acaricia mi voz y me usa: viven sus…
Ayer platicaba en la oficina con Carlos y caímos en cuenta que, desde hace un año, en las conversaciones la muerte y la enfermedad se encuentran latentes. Las preguntas más comunes son “¿Ya te enteraste…