I.
Por la mañana, en el metro, el sol toca mi rostro
Va jugando entre edificios
No deja escapar al tren
Su rayo dorado ilumina todo
Miradas, cabellos lucen radiantes
Instante cálido
Fuerza para comenzar
II.
Aunque no sé cocinar
La hora de la comida es mi preferida
Las fondas me recuerdan la sencillez del mundo
El primer tiempo me revitaliza el alma
El segundo alimenta mi mente
El tercero calma al estómago
Yo no sé qué haría sin ellas y lejos de mi hogar
III.
La tarde es menos calurosa
Siento el ímpetu de caminar
Mirando casas y comercios
Me invento historias, sueño de una vida ideal
Respiro
El aire es puro o quiero creerlo
Respiro, no hay duda
El semáforo detiene a las máquinas furiosas
Atravieso con una sonrisa
No detengo mi andar
IV.
Conozco mi Ítaca
Pero a veces el viento sopla, me desprende de mi centro
La ansiedad llega como torbellino
Y apresuro el paso
No está bien
Me detengo:
Mejor que dure muchos años
Y atracar, viejo ya, en la isla
Entonces elijo mi ritmo
Mi camino
Alejandra Pérez Torres