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Piezas sueltas

Cuando la soledad deja de ser acompañada por su homóloga, queda la propia, y sólo la propia… No hay más ya a quién esperar, la colisión que arroba al cuerpo agota, gota a gota…

 

11 de junio de 2015

 

Dicen por ahí que a las palabras se las lleva el viento. Puede ser, a veces, y eso duele, pero no lo acepto. Las palabras posan en la flor de los más caros, grandes, tristes, íntimos y hasta el más ínfimo de los recuerdos. La palabra es vagabunda, pero suele hallar, en uno u otro tiempo, un puerto.

 

28 de julio de 2015

 

Dis-ponerse, estar dis-puestos… Amar, supongo, implica esto: aventurarse ante lo incierto. Arrojo, desvanecimiento. Desasirse, por momentos, de uno u otro puesto. Asir el vértigo. ¿Qué nos queda al no asumir el riesgo de ese roce con el más sublime arrobamiento? Inercia, precaución, congelamiento.

 

Javier Jiménez León

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