Columna

A través del espejo

           ¡Bienvenides a A través del espejo! Mi nombre es Miguel Tapia, tengo 26 años y actualmente vivo en la Ciudad de México. Soy egresado de la licenciatura en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey y a lo largo de mis estudios universitarios me enfoqué particularmente en la sociología, filosofía y los estudios decoloniales. He participado en varias experiencias de voluntariado en torno a la migración y actualmente trabajo en el área de servicio a clientes dentro del sector educativo. Desde chiquito siempre he sido una persona muy curiosa y a la que le gusta aprender cosas nuevas, lo que me llevó a amar la historia desde que estaba en la primaria y secundaria. Todavía recuerdo muy bien lo feliz que me ponía en mis clases de Historia Mundial—lo sé, suena un poco nerd—, pero, de verdad, era un tema del que no podía parar de leer e investigar por mi cuenta. Esta fascinación por el pasado solo continuó creciendo a lo largo de los años y, al terminar la preparatoria, tuve la oportunidad de estudiar una carrera que me permitiría ahondar en esta área.

           Con sus pros y contras, al día de hoy sigo pensando que estudiar RI fue una de las mejores decisiones que pude haber tomado. No solo logré profundizar más allá de la historia occidental, sino que encontré nuevas áreas que me siguen moviendo y motivando, en especial, la filosofía decolonial. En ella, encontré una larga lista de luchas de resistencias y reivindicaciones que replantean nuestra forma de ser, vivir y existir; las que más me han impactado son por los derechos humanos y colectivos de las poblaciones originarias en México, los feminismos y teorías de la disidencia sexual no occidentales y las luchas de decolonización del siglo pasado, particularmente, la Guerra de Independencia de Argelia. Comprendí que la historia se trata de estudiar las influencias estructurales que un proceso vivo y latente tiene en nuestro contexto geográfico contemporáneo —México y América Latina—. De esta manera, la curiosidad y mi deseo por aprender se fusionaron para formar parte de mi vida personal y profesional a lo largo de los años. Creo que la vida se trata de los pequeños detalles: de entendernos a nosotres mismes. Se trata, pues, de comprender, respetar y coexistir con les demás; de ver nuestro reflejo y traspasarlo.

           Me considero una persona introvertida pero muy amigable. Desde pequeño he sido muy geek; me gusta mucho el cine, la animación y los videojuegos, especialmente los pokemones. También disfruto mucho leer y las personas que más me inspiran son mis amigues , ya que me demuestran día a día, y pese a cualquier circunstancia de la vida, la importancia de ser quiénes somos y seguir dando un paso hacia adelante. Soy fanático de la música y ahora sí que escucho de todo, desde el hyper pop, reggaeton y hip-hop hasta el jazz y el corrido tumbado . En especial, últimamente he estado escuchando mucho a Charli XCX, Chapell Roan, Rauw Alejandro, Villano Antillano y a Peso Pluma. Sobre la ciudad en la que vivo, me gusta mucho la CDMX. Incluso podría decir que la ciudad me ha forjado, pero tengo una pequeña relación amor-odio con ella. Es una ciudad hermosa y llena de cultura, pero en la que el caos es un estado constante.

           El propósito de esta columna es crear un espacio virtual de diálogo y reflexión. Quiero formar un lugar en donde podamos conversar y ahondar en quiénes somos, cómo actuamos y cómo articulamos los límites entre nosotres y el “Otro”, tomando como base las enseñanzas del pensamiento decolonial. En el contexto del capitalismo moderno, colonial, eurocéntrico, heteronormado y patriarcal actual, considero que posicionar a la crítica decolonial como cimiento de nuestra perspectiva es clave para permitirnos tomar una pausa y plantear nuevas realidades y futuros posibles. Esta crítica se trata de una herramienta que nos permite luchar, re-encontrar y re-significar. Así, creo que estos temas son importantes por su relevancia en nuestro país y región ya que nos permite entendernos y a las otredades profundamente en un mundo cada vez más fragmentado, dividido y caracterizado por la enajenación y la hiperindividualidad.

           ¡Muchas gracias por acompañarme en esta aventura! En los siguientes textos, pueden esperar un análisis y reflexión sobre temas centrados en la historia y su relación con cuestiones culturales en América Latina, como los diferentes racismos, clasismo, cuestiones de género e interseccionalidad, lenguaje y sus manifestaciones en el diálogo, entre otros. Se tratará, pues, de un pequeño torbellino de ideas que me han atraído inmensamente en los últimos años y que tienen un gran impacto en nuestro día a día. Espero que disfruten de este espacio y podamos aprender juntes.

           Finalmente, quiero compartirles una frase que me significa profundamente y ha acompañado en la actualidad por su relación estrecha con los temas de esta columna. Nace del título de uno de mis discos favoritos: “Love as an act of resistance” o “El amor como un acto de resistencia” de la banda IDLES. Se trata de vivir, sentir y amar en un mundo que pareciera no permitirlo: de resistir y existir.

           Como última nota, a lo largo de los textos utilizaré lenguaje inclusivo. La decolonización del lenguaje es fundamental si queremos plantearnos nuevas formas de ser. Se busca reconocer la diversidad de realidades y, así, re-significar el lenguaje mismo.

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