Los recuerdos caen sobre mí
espesos como bruma matutina,
detienen el reloj y se instalan
desgastando el tiempo, perpetuando el miedo
en melancolía.
El vacío y la eterna búsqueda me definen
destruyen mi memoria y la reviven
pausan el sentimiento en la ausencia,
de una remembranza solitaria.
El transcurrir de los días perpetúa la nostalgia,
convierte en olvido aquellas tristezas ancladas
en la presencia del pasado, que incansable
persigue mi existencia.
Mary Carmen García Morán