Ojos pequeños
Tranquila, ocurrente, despreocupada
Defectos, ¿quién no?
Un pasado que, a últimas fechas, olvidabas
Te admiré desde nacer
A tu encuentro no demasiados abrazos ni te quieros
Y con todo, tu mirada y sonrisa eran cálidas como una tarde en tu casa
Visitarte sosegaba mi alma
Abrías la puerta, cruzaba tu patio
Una mariposa blanca volaba sobre tus plantas
No faltaba tu café y tu pan
91 años
Decías menos
¿Cómo era el tiempo en tu mente?
¿Qué más hubieras querido hacer?
¿Acaso cumpliste tus sueños?
Cuando terminó el último rosario quise decir: “un aplauso para abue”
No lo dije
Ese, el aplauso que no atreví a dar, lo tengo presente Pero con este poema te quiero honrar
Festejar y despedir tu vida
Y es que, Felicitas (en el nombre llevabas tu destino), para mí eres felicidad
Alejandra Pérez Torres