Kenneth Rexroth / Trad. de Juan Manuel Esquivel
Del inolvidable Kenneth Rexroth (South Bend, Indiana, 1905 – Santa Barbara, California, 1982) puedo asegurar tres cosas: uno, su fascinación por el Oriente, especialmente el Japón; dos, su cercanía con las lenguas romances, no olvidemos que pasó por México (tiene un poema llamado Oaxaca 1925) y vivió largas temporadas en Francia e Italia (que también se convirtieron en hermosos poemas); tres, su amor por la naturaleza, en particular las montañas y el bosque.
De alguna manera, todo lo anterior se conjuga en “The Mirror in the Woods”, breve poema narrativo perteneciente a In Defense of the Earth de 1956. Como una gota de mar, este hermoso texto encierra el misterio de la vida, del universo, del amor. No en balde la atención de tantos lectores, pienso en Jorge Teiller y su “versión libre” o en Raúl Aguayo que lo tradujo con mucha “fidelidad”. Pero decía que de alguna forma en el poema de Rexroth convergen Oriente, las lenguas romances y la naturaleza. Lo último es obvio, veamos las otras dos.
Dicen que forma es fondo, y por ello, antes de presentar mis traducciones, me detendré un poco en un aspecto “técnico” que considero de importancia: “The Mirror in the Woods” está escrito en verso silábico, algo poco frecuente hablando de poesía escrita en inglés; en total, son veintitrés líneas de exactas siete sílabas cada una. Digo que esto es importante si consideramos que desde el llamado Renacimiento hasta principios del siglo XX la métrica que caracterizó a la poesía en lengua inglesa fue el verso acentual-silábico. ¿En qué se diferencian uno del otro? Intentemos explicarlo en unas líneas.
El verso acentual-silábico se distingue por el número y alternancia de sus sílabas tónicas y átonas, a esta organización o patrón se le conoce como pies. Aquí, el papel de los acentos es clave, mientras que en el verso silábico es, digamos, secundario. Existen distintos pies; el más conocido es el pentámetro yámbico, es el metro de los grandes maestros, de Shakespeare, de Wordsworth; mide diez sílabas, de las cuales cinco son tónicas, de ahí su nombre; a cada sílaba átona sigue una tónica. Como ejemplo, un verso de Shelley (en negritas las sílabas tónicas): I met a traveller from an antique land. Otro pie famoso es el tetrámetro trocaico, donde, contrario al yambo, primero va la sílaba tónica y luego la átona; veamos uno muy conocido de Blake: Tyger , Tyger, burning bright…
Pero con la llegada de las vanguardias, el verso acentual-silábico pierde su primacía. Es entonces que la poesía inglesa se comienza a escribir en verso libre, y también en silábico. Rexroth, erudito y gran conocedor de poesía, fue un innovador y desde los años veinte exploró nuevas formas de escritura. ¿La realidad “ya no cabía” en el verso acentual-silábico? Alguna vez Rexroth declaró que el verso silábico “mimicked the natural cadences of speech”. Acaso el acentual-silábico encierra cierto ideal de orden que vino a ser sustituido por una forma más entrópica o azarosa o si se prefiere, más natural o terrestre. Característico de la poesía japonesa pero también de la francesa o española (sin olvidar las reglas muy precisas de cada lengua), el verso silábico fue muy empleado por Rexroth; amigo de Paz, maestro de los Beatniks, traductor y ensayista de alto nivel, llamó natural numbers a esta forma tan suya de componer poesía en varios libros y durante varios años.
La primera versión “The Mirror in the Woods” que presento está escrita en verso libre, creo que todo está ahí. La segunda es lo que los especialistas llaman una versión mimética. Se imita la forma con rigor ¿para alcanzar el fondo?: siete silbas en inglés, siete sílabas en español. Recordemos que la densidad léxica del español es mayor (el equivalente castellano de muchas palabras inglesas de una sola vocal puede ser de tres sílabas o más, por caso horse=caballo). Dado lo anterior traducir respetando los natural numbers de Rexroth significa eliminar o incluso mutilar: ya no están las sombras submarinas. Pero veamos la ganancia: la lectura es más ágil y de mayor impacto. Menos es más. ¿Se logró reproducir los efectos del poema de Rexroth? ¿Y el universo, el misterio, el amor? Juzga tú, lector.
TRADUCCIÓN EN VERSO LIBRE
| THE MIRROR IN THE WOODS | EL ESPEJO EN EL BOSQUE |
| A mirror hung on the broken Walls of an old summer house Deep in the dark woods. Nothing Ever moved in but the Undersea shadows of ferns, Rhododendrons and redwoods. Moss covered the frame. One day The gold and glue gave way and The mirror slipped to the floor. For many more years it stood On the shattered boards. Once in A long time a wood rat would Pass it without ever Looking in. At last we came, Breaking the sagging door and Letting in a narrow wedge Of sunlight. We took the mirror Away and hung it in my Daughter’s room with a barre before It. Now it reflects ronds, écartés, Relevés and arabesques. In the old house the shadows, The wood rats and moss work unseen. | Un espejo colgaba en las paredes deshechas de una vieja casa de campo en lo hondo del bosque sombrío. Nada se movía en él salvo las sombras submarinas de helechos, rododendros y secuoyas rojas. El musgo cubría el marco. Un día el oro y el pegamento cedieron y el espejo cayó al piso. Por varios años más permaneció sobre la duela rota. Alguna vez en mucho tiempo una rata de bosque pasó junto a él sin mirar siquiera adentro. Finalmente llegamos; la puerta estaba caída, al forzarla dejamos entrar una delgada cuña de sol. Nos llevamos el espejo y lo colgamos en la habitación de mi hija con una barra delante. Ahora refleja ronds, écartés, relevés y arabesques. En la vieja casa las sombras, el musgo y las ratas de bosque trabajan sin ser vistos. |
TRADUCCIÓN MIMÉTICA 7/7
| THE MIRROR IN THE WOODS Kenneth Rexroth | EL ESPEJO EN EL BOSQUE Kenneth Rexroth / Trad. Juan Manuel Esquivel |
| A mirror hung on the broken Walls of an old summer house Deep in the dark woods. Nothing Ever moved in but the Undersea shadows of ferns, Rhododendrons and redwoods. Moss covered the frame. One day The gold and glue gave way and The mirror slipped to the floor. For many more years it stood On the shattered boards. Once in A long time a wood rat would Pass it without ever Looking in. At last we came, Breaking the sagging door and Letting in a narrow wedge Of sunlight. We took the mirror Away and hung it in my Daughter’s room with a barre before It. Now it reflects ronds, écartés, Relevés and arabesques. In the old house the shadows, The wood rats and moss work unseen. | Un espejo colgaba en las paredes viejas de una casa olvidada en lo oscuro del bosque. Salvo árboles y helechos, nada más reflejaba. El musgo venció al marco un día y el espejo cayó en la duela rota, y pasaron más años. Los ratones del bosque lo pasaban de largo. Fue entonces que llegamos. Al ir desatorando la puerta entró una raya de sol… El espejo, con una barra delante, cuelga ahora en el cuarto de mi hija, reflejando ronds, relevés y arabesques. En la casa olvidada musgo, ratones y árboles trabajan sin ser vistos. |
Kenneth Rexroth

Nacido en 1905 en la ciudad de South Bend (Indiana, EE. UU.) en el seno de una familia de librepensadores, la vida de este escritor autodidacta ha tomado, con la lejanía, forma de puente: un lúcido y sólido enlace entre dos momentos sobresalientes del siglo xx: las convulsiones sociales de principios de siglo y la rebelión juvenil de los años sesenta. Durante los años treinta y cuarenta, Rexroth desempeñó un papel muy activo dentro de muchos grupos libertarios en defensa de los derechos civiles y en contra de la guerra (se declaró objetor de conciencia durante la Segunda Guerra Mundial), y fue a la vez el principal mentor del fermento cultural y literario que conducirá al llamado «Renacimiento de San Francisco» después de la guerra. Desde los años cincuenta escribió poemas, obras de teatro, ensayos y artículos de crítica social, tradujo poesía de siete idiomas, presentó críticas de libros y programas en la radio independiente KPFA y organizó por primera vez lecturas de poemas acompañadas de jazz. Murió en Montecito (California) en 1982. Aunque Kenneth Rexroth es conocido entre los lectores en español principalmente por su obra poética, sus versiones de poetas orientales y su relación con la generación Beat, sus ensayos son inigualables. Buena muestra de ello son Desconexión y otros ensayos (Pepitas, 2009) y este deslumbrante acercamiento de los textos clásicos. Próximamente, aparecerá en Pepitas de calabaza su celebrada autobiografía: An Autobiographical Novel, con traducción de Carlos Manzano.
Fuente: https://herder.com.mx/es/autores-writers/kenneth-rexroth
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