Toda fotografía me inicia en la mirada. Ahí, en detenerse a conciencia de que lo observado es más que la superficie, es donde se origina en mí la búsqueda de un rastro de luz dispuesto a transfigurarse. El encuentro ocurre en la poética de lo cotidiano, en el claroscuro camino de habitar la vida y en el asistir a su «luminoso latido / en corazón / sombrío».
Enfocar y hacer un clic que cierre el obturador de la cámara fotográfica, es el espacio conocido. El misterio no revelado se guarece en aquello que envuelve al mirar y que a su vez otorga profundidad a lo antes inadvertido. La poesía visual, entonces, es posible:

Reinventar(se) el cielo. 
El Rey de la Mar / Retrato. 
Espejismo. 
Natalia, luz de Luna / Retrato. 
Caminar las montañas. 
Transitar. 
Habitar la luz. 
Atiende, la magia existe. 
Conjuro.
2 Comments
Manuel
Brutal.
Gracias, Alberto. Gracias por compartir la poética de lo cotidiano y la profundidad de lo antes inadvertido.
Alberto López
Gracias, Manuel, por tu compañía en este camino.
Abrazos, hermano.