Al Vuelo Inicio

La marca de la humedad

Hay lluvias que nos inundan el alma.

Sus goteras y humedades penetran rincones, esquinas y calma.

 

Te fuiste sin mirarme, salvándote del dolor y la derrota,

evitando amorosas o pagadas dependencias.

 

El salitre ha trepado del tobillo a la rodilla

y no hay modo de arrancarlo, apenas unas medias disimulan

 

tanto frío,

tanto llanto.

 

Las lágrimas inundan este cuerpo que es mi casa.

Mis pies fríos no encuentran tu calor.

 

Tu enorme y hermoso cuerpo, antes fuente inagotable de placeres

yace bajo la tierra donde una envidiosa caja te contiene.

 

Donde tus dulces ojos no ven la luz,

donde tu ronca voz ya no hace eco.

 

Tu sonrisa no detiene las aguas, ni la soledad, ni el frío.

El sol de tu mirada ya no alumbra más mi cielo.

 

En esta inundación la marca indeleble y dolorosa del recuerdo

es visible aun sobre la risa, aun sobre mi calma.

 

 

Genoveva López

Leave a Reply