Mudo y frágil
emerges de entre mis piernas
señor de serpientes y abundancias,
de fertilidades
señor de humedad tan temprana
Hijo mío consagrado
en el más puro y a la vez
en el más vulgarizado de los instantes
Hijo de la carne
de las furias de lo insaciable
del regocijo de lo insatisfecho
Engendro de orgasmos paulatinos
cansancio imprevisto de mis deseos
hombre anhelante de mis esencias
de mis espasmos, de mis temblores
Hombre emergente
de corazas fálicas
de ternuras displicentes
Dueño de mis recuerdos, de mis olores
ángel sublimado, converso en éxtasis sensuales
vuelves a mis entrañas y surges nuevamente
humanamente carnal,desposeído
tan mudo y tan frágil
Mary Carmen García Morán