Para Andrés, las ventanas abiertas de par en par
I
El misterio es enorme, mucho se ha escrito sobre la tumba de Vicente Huidobro. Lo cierto es que el poeta chileno sigue causando polémica en el imaginario popular con el poder de los fallecidos célebres, para quienes ni siquiera la muerte es excusa para el descanso eterno. La leyenda indica que Huidobro está en Cartagena en un emplazamiento casi secreto, enterrado de pie de cara al mar.
¿Por qué de pie?, ¿por qué frente al mar? ¿Es un acto de arrogancia, orgullo, exaltación de sus cualidades? Encuentro una referencia sobre el significado de este rito funerario en una antiquísima costumbre gitana, donde se explica que el muerto en cuestión se presenta intacto y de pie ante el Creador, con la frente en alto, como recompensa a las penas causadas por una vida trashumante. El difícil camino donde la libertad se basa en la no pertenencia. Un camino no exento de nostalgia y de añoranza por el origen.
Es el mismo Huidobro quien nos dice en su poema Camino:
(…) A lo largo del caminoHe deshojado mis dedos
Y jamás mirar atrás
(…) Llueve sobre el camino
Y voy buscando el sitio
Donde mis lágrimas han caído.
La noción de “camino” como analogía del transcurso de la vida, tiene el énfasis puesto más en el “regreso” que en el transcurrir. Esa circularidad mitológica que nos lleva a la noción de Eterno retorno. Porque desde la dimensión gitana de la vida en el camino, la evocación de la vida diaria se encuentra dentro del eterno peregrinaje. El eterno retorno, a la manera de Mircea Eliade, se concibe a través de una ruta demasiado compleja para ser difuminada en un juego o un ensueño.
II
El dato me resulta inquietante, me permite acudir a fragmentos de una muy antigua canción gitana presente en la tradición de distintas comunidades, en diferentes asentamientos geográficos y en distintos momentos históricos. Dicha tradición fue recuperada por la cantante y poeta gitana Bronislawa Wajs, cuyo nombre en romaní, Papusza “Muñeca”, fue famoso durante los años cuarenta en toda Europa del Este para luego pasar al olvido.
En las canciones de Papusza los secretos de la tradición son revelados. El descubrimiento de lo inefable del mundo se reduce a explicaciones fantásticas que evidencian el deseo de ser unidad, individuo, pero destinado a vagar durante el resto de la vida, ya que para esto se está aquí, para extinguirse definitivamente en el anonimato de los territorios. En palabras de Noel Arnaud:
Je suis l’ espace ou je suis (Yo soy el espacio donde estoy).Partiendo de la tradición gitana de contar historias improvisadas, las canciones de Papusza son de alma popular y sencilla; parte canción, parte poema, con una escritura personal que, como la mayoría de las canciones gitanas, poseen un tono y dos temas recurrentes: el desarraigo y los sueños dorados. Un largo camino y ningún lugar en particular adónde ir, sin la capacidad de volver atrás, permanecer en lungo drom, vivir en el camino.
La nostalgia es la esencia del canto gitano y parece que siempre lo ha sido. Pero, ¿por qué nostalgia? ¿de qué? A diferencia del tópico griego Nóstos donde la posibilidad de volver a casa de forma heroica por mar, hace este viaje de retorno largo y lleno de peligros, naufragios en lugares desconocidos, desafíos que confrontar, pero con la posibilidad del glorioso regreso; en la tradición gitana, el retorno no se trata solo de regresar a casa físicamente, sino también de retener ciertos estados mentales y conservar la identidad. Los gitanos no tienen hogar y, tal vez de forma única entre los pueblos, no sueñan con el regreso a una patria:
| The time of the wandering Gypsies | El tiempo de los gitanos errantes |
| has long passed. But I see them | pasó ya hace mucho. Pero los veo, |
| strong and clear like water | son alegres, fuertes y claros como el agua |
| Golden Slumbers | como los sueños dorados |
| You can hear it | la oyes correr |
| Wandering | |
| when it wishes to speak | cuando quiere hablar |
| but poor thing it has no speech | pero la pobre no tiene palabras… |
III
Curiosamente, el estado mental que producen las dos primeras notas de Golden Slumber/Carry that weith/The End (The Beatles, Abby Road, 1969) nos remiten a una nostalgia esencial. Paul McCartney refiere que la letra fue inspirada por una vieja partitura que encontró en el mueble del piano de casa de su padre, sin embargo, la evocación de algunos de los versos de la tradición gitana es inevitable. No hay forma de probar cuál de las dos es más antigua. McCartney no pudo leer la vieja partitura, así que creó su propia versión:
(…) Once there was a wayTo get back home
Golden slumbers kiss your eyes
(…) Smiles awake you when you rise;
Sleep, pretty wantons, do not cry,
And I will sing a lullaby,
Rock them, rock them, lullaby.
La vieja canción de cuna se basa en el poema Cradle Song de Thomas Dekker. Pero las palabras proceden originalmente de una canción de cuna en The Pleasant Comodie of Patient Grissill escrita en 1603; existiendo también la inevitable mención a Los cuentos de Canterbury, compilados por Chaucer. No es casual que uno de los poemas breves del Renacimiento sea tan reconfortante. Pero, ¿cuál es primero? Admito que no puedo resolverlo. El camino de regreso está presente en todas las versiones y tal vez la presencia de la búsqueda de la Utopía (Ou topos) de los desterrados, los desposeídos poseedores del no-lugar. Aquellos que se caracterizan por la búsqueda del No-lugar interno como razón de vida.
¿Es la nostalgia por la utopía, el regreso a casa en ningún lugar o sueño dorado y largo?
El periplo me regresa nuevamente a Huidobro: “Vicente Huidobro está en Cartagena, enterrado de pie mirando el mar” quizá más cercano a los atlantes moáis de Rapa Nui que escuchando una vieja canción gitana. Lo cierto es que seguirá mirando al mar enigmáticamente más allá del tiempo.
2 Comments
Manuel
¿De casualidad la autora es antropóloga y melómana?
¡Gran texto!
Gracias por compartir
Zindy
Gracias, Manu. Correspondencia y nomadismo