Murmullos Trazos al Vuelo

EN LOS CANALES DE TLAHUAC

El corazón reposa en el crepúsculo,
entre silencio y frescor
hacia la noche
la trajinera avanza.

Bajo los rescoldos del horizonte
las faldas de los cerros
se encienden infinitas.

Ahora todo es quietud,
hará tres días
de la fiesta de los muertos;

y con la noche vuelve la luna,
el cuarto creciente
es sonrisa apenas descubierta,
la luz cinérea deja entrever
el rostro bajo el tocado,
Júpiter mira intensamente.

En el muelle se avivan las luces,
así los latidos del corazón:
esta noche él también renace.

Juan M. Esquivel

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